La Carbonería fue, desde 2008, la única galería de arte abierta en Huesca. En 2017, María Tosat y Joseba Acha asumieron la dirección de la segunda etapa del proyecto, centrando su exquisito trabajo como curadores en la obra sobre papel.
Ubicada en pleno casco antiguo, ocupaba un pequeño local, antiguo almacén de carbón. El proyecto siempre respetó su esencia, ofreció propuestas increíbles, recorrió multitud de ferias internacionales y, pese al talento, acabó sucumbiendo a un modelo de consumo cambiante, abandonando su sede física y continuando por otros cauces.